Gracias coach

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Recientemente he tenido el privilegio de asistir a unas jornadas de coaching empresarial en Barcelona.

Había oído hablar del coaching a nivel personal y profesional para emprendedores y alt@s ejecutiv@s y lo tenía clasificado y etiquetado en mi cerebro como otra técnica americana de marketing …, pero en dos días lo descubrí aplicado a trabajador@s y directiv@s de una pyme familiar.

Y me conquistó.

 

¿Qué es el coaching?

 

El término coaching traducido del inglés quiere decir entrenamiento bajo la supervisión del coach o entrenador, pero ¿entrenador de qué?…pues de nada más y nada menos que de las emociones, entre otras, casi nada.

 

El privilegio era aún mayor porque no iba ni mucho menos de entrenadora ni como “entrenada”, sino como observadora del desarrollo de las dinámicas que impartía un grupo de entrenadores en diferentes disciplinas todas ellas necesarias cada día de la vida profesional y también personal.

 

¿Qué incluye el coaching?

 

Durante los días en que disfruté de esta experiencia conocí disciplinas como el coaching sistémico que sitúa a las personas en un sistema (ejemplo: trabajadores-empresa-lugar) y actúa sobre las interacciones que se producen entre los diferentes elementos); la programación neurolingüística (PNL) aplicada a la comunicación, la bioenergética (disciplina muy personal que nos hace prestar atención a nuestro cuerpo), etc…

 

 

Lo que quiero transmitir de esas jornadas son las buenas sensaciones que un grupo de entrenadores ayudaron a compartir con sus “entrenad@s” a través de las dinámicas realizadas conjuntamente.

El papel del coach/entrenador no es el de profesor@, para eso está el teaching o formación tradicional que se da en las aulas con l@s alumn@s sentad@s o directamente dormid@s o ausentes.

En cambio en el coaching, el entrenador te hace participar individual o grupalmente, y a partir de la observación y la puesta en común de aspectos como el lenguaje corporal y los actos reflejos (muy a tener en cuenta), te desnuda sutilmente de la capa de educación/cultura/sociedad/mentalidad para dejar al descubierto la capa de comportamiento básico/natural que subyace en todos nosotros, la capa de comportamiento emocional/sensorial primitivo basada en la alegría, tristeza, miedo, curiosidad, etc….

 

La elección de las dinámicas a realizar y el orden en que se desarrollan es muy importante para redondear cada sesión, así como la compenetración entre l@s entrenadores (en este caso tres profesionales maravillos@s), que no actúan por separado, sino como un verdadero “staff” técnico.

 

También como en el gimnasio, cada participante pone de su parte lo que quiere en la sesión, y contar con motivación de inicio para poder disfrutar de cada ejercicio asegura casi completamente la satisfacción final.

corredores llegando a la meta en carrera popular, se ve el reloj y la meta, los corredores de espaldas

 

¿Dónde se puede aplicar el coaching?

 

La empresa que se atreve con esta oportunidad de mejora para sus trabajadores/directivos les está ofreciendo la oportunidad de tratar la cohesión de equipos, la motivación personal de cada trabajador, el sentimiento de pertenencia a la organización, el refuerzo de vínculos entre compañeros y entre diferentes departamentos de la empresa (se acabó el juego de tronos), y la “humanización” en el sentido más amplio.

 

¿Por qué es más habitual sonsacar los errores ajenos que agradecer el trabajo bien hecho?

¿Qué razón tiene que los nuevos directivos no pidan consejo a los trabajadores más antiguos en vez de considerar que una auditoría externa les va a decir qué cosas podrían funcionar mejor en su empresa?

¿Debemos dejar que el paso del tiempo y la ley del silencio nos impidan reconciliarnos con el compañer@ desde aquella discusión tonta que nos distanció?

 

En fin, el entrenamiento o “reeducación” emocional es muy necesario para cualquier persona adulta, porque se olvida con la edad una vez establecida con más o menos éxito durante la niñez y la juventud.

Demostrar/recibir respeto, cariño, agradecimiento, etc no es inmaduro o infantil, es lo que todos deseamos a diario, ¿o no?

Un abrazo es la mejor gimnasia para nuestro estado de ánimo, y escuchar/pronunciar la palabra GRACIAS mirando a los ojos o acompañada de una palmadita en la espalda es un regalo para dejarnos satisfech@s.

Cada día deberíamos regalar esas actitudes a quienes nos rodean, y ahora yo se lo regalo a mis entrenador@s…

 

¡GRACIAS ENTRENADOR/A!

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